Si eres anfitrión de experiencias en Florencia, Milán, Roma o Italia en general, este artículo puede ayudarte a conocer algunas de las leyes y los requisitos de registro que podrían aplicarse. Incluye algunas de las normas que pueden aplicarse a diferentes tipos de actividades y contiene enlaces a recursos gubernamentales que pueden resultarte útiles.
Este artículo no es exhaustivo y no constituye asesoramiento jurídico. Si no tienes claro cómo se aplican las leyes locales o esta información a tu experiencia, te recomendamos que consultes las fuentes oficiales o que solicites asesoramiento jurídico.
Nota: No actualizamos esta información en tiempo real, por lo que debes consultar los recursos gubernamentales o a tu asesor legal para confirmar las leyes y normativas más recientes.
La salud y la seguridad de tus huéspedes siempre deben ser lo primero. Por ejemplo, es buena idea llevar a los viajeros a restaurantes o servicios de cáterin profesionales de confianza que utilicen ingredientes frescos y cuenten con instalaciones limpias. Además, informa a los participantes sobre todos los ingredientes que vas a utilizar, pregunta con antelación si tienen alguna alergia alimentaria y pregúntales si hay algún motivo religioso o filosófico por el que no puedan comer algún alimento.
Las normas que se te aplicarán dependerán de si se considera que diriges una empresa alimentaria o si no eres un profesional.
El alcohol es un área muy regulada. Necesitas una licencia para servir alcohol. Vender alcohol sin licencia te expone al riesgo de una multa de varios miles de euros.
En Italia, no está permitido servir o vender alcohol a personas menores de 18 años. El incumplimiento de esta norma le expone al riesgo de recibir una multa de entre 250 y 1000 €. Además, servir alcohol a personas menores de 16 años, o a personas con enfermedades mentales o discapacidades, es un delito que puede acarrear sanciones graves (incluidas sanciones penales y multas pecuniarias adicionales). Comprueba siempre la edad de tus invitados con mucho cuidado.
En Italia, para ofrecer visitas guiadas, hace falta una licencia. Su régimen se ha reformado recientemente mediante la Ley n.º 190, de 13 de diciembre de 2023, vigente a partir del 13 de julio de 2024.
Si las actividades que quieres ofrecer están reservadas a los guías turísticos, tendrás que aprobar un examen, obtener una licencia específica y registrarte. También tendrás que cumplir los requisitos generales que se aplican a las empresas (consulta la sección «Licencias comerciales» de este artículo).
Los guías turísticos que hayan obtenido una licencia en un país distinto de Italia están sujetos a normas específicas, dependiendo de si obtuvieron su cualificación en la UE/EEE.
Los ciudadanos de la UE, del EEE o de Suiza cualificados como guías turísticos en otro Estado miembro de la UE pueden ejercer en Italia de forma temporal, en virtud de la libre prestación de servicios, o de forma permanente, con el reconocimiento de su cualificación (posiblemente después de una formación adicional o una prueba de aptitud en italiano).
Los guías turísticos que tengan la intención de ejercer de forma permanente deben someterse a un período de formación, practicando bajo la supervisión de un profesional cualificado y a una formación adicional (evaluada por el Ministerio de Turismo).
Si cumplen con las leyes de inmigración, las cualificaciones obtenidas fuera de la UE/EEE se reconocen después de una prueba de aptitud en italiano. La prueba de aptitud, organizada por el Ministerio de Turismo, incluye exámenes escritos y orales para evaluar las habilidades profesionales y lingüísticas.
Visita el Ministerio de Turismo para obtener más información.
En Italia, por lo general, se considera que una actividad es un negocio si se lleva a cabo a cambio de dinero de manera profesional, organizada y regular. Hay recursos en línea que pueden ayudarte a identificar si tu actividad podría considerarse una actividad comercial.
Por lo general, también se considerará que diriges un negocio si participas en una actividad para la que se requiere una licencia.
Las empresas no deben engañar a los consumidores y siempre deben ser claras, transparentes y precisas en sus relaciones con ellos (incluida la forma en que se presentan los servicios y los precios).
Si se te considera una empresa:
A menos que la ley lo disponga expresamente, no es necesario constituir una empresa para comerciar con bienes o servicios. Si lo deseas, puedes registrar tu negocio como autónomo, empresa, sociedad o cooperativa. Se aplican reglas diferentes a cada una de estas categorías formales (más información).
Dependiendo de la actividad que vayas a ofrecer u organizar, es posible que tengas que registrarte, obtener licencias o seguir normas específicas que se aplican a esa actividad. Consulta cada sección de este artículo para obtener información sobre algunas de las actividades típicas, como experiencias gastronómicas o visitas guiadas. Sin embargo, este artículo no pretende ser exhaustivo, por lo que siempre debes consultar la situación con tu municipio local o buscar el asesoramiento de un profesional del derecho.
También debes comprobar qué normas fiscales y contables se aplican en tu caso, y asegurarte de que tienes el seguro adecuado para cubrir todas las actividades que vas a ofrecer.
Nota: Airbnb no se hace responsable de la fiabilidad o exactitud de la información que aparece en los sitios web de terceros a los que los usuarios accedan a través de los enlaces que se proporcionan en el Centro de ayuda (incluidos los enlaces a páginas con documentos legislativos o normativos).
Nota: Airbnb no tiene ningún control sobre la conducta de los anfitriones y coanfitriones, y se exime de toda responsabilidad. Si los anfitriones o coanfitriones no cumplen con sus responsabilidades, se podría suspender su actividad o eliminarlos de la plataforma de Airbnb.