Desde 2014, crío cabras lecheras y adquirí experiencia práctica en cada paso del proceso, desde el cuidado diario y el ordeño hasta el manejo adecuado de la leche y la elaboración del queso. Me encanta enseñar a los demás cómo la leche de cabra difiere de la leche de vaca, incluida su textura más suave, su digestibilidad más fácil y su sabor único. Compartir la responsabilidad, las habilidades y la felicidad de la vida con las cabras lecheras es algo que realmente disfruto.